viernes, 2 de abril de 2010

Son culpables... hay que condenarlos

"Si le das más poder al poder, más duro te van a venir a coger" Grupo Molotov.


El gran poder económico es el principal culpable del estado de calamidad en que se encuentra el país. Guatemala es un proyecto podrido, pues se ha construido sobre la base de la infamia, el despojo y la discriminación. Unos cuantos grupos familiares han logrado, durante siglos de historia, conformar un estado que beneficia con leyes y violencia sus intereses particulares de acumulación de riqueza. Estas familias son culpables del genocidio perpetrado contra la población indígena en los años de la guerra. En esos años aprobaron y estimularon la corrupción dentro de las instituciones de gobierno, consintieron las masacres y las ejecuciones extrajudiciales que el Ejército y grupos paramilitares perpetraron contra la población civil. Son culpables de la desnutrición crónica que sufre uno de cada dos niños menores de cinco años. Niegan el derecho a la propiedad, el trabajo y la alimentación de la mayoría de la población al adueñarse de la mayor cantidad de tierras cultivables en el país.

Son culpables de fomentar la instalación de mafias en los tres poderes del Estado. Financian las campañas electorales de los partidos políticos para garantizar la continuidad de sus proyectos de extracción y explotación capitalista. Niegan la participación de mujeres, pueblos indígenas y jóvenes en las decisiones trascendentales de política pública.

Se han apropiado de la riqueza que las manos campesinas han producido en los campos de añil, grana, café, algodón, caña de azúcar, hule, banano, ganado, granos básicos, hortalizas y frutas. Han explotado el trabajo de hombres y mujeres que en las maquilas dejan la vida por míseros salarios. Son evasores seculares de sus obligaciones fiscales.

Han negado por siglos el acceso a la educación de millones de niños y niñas que se convierten, desde sus primeros años de vida, en fuerza de trabajo no calificada mal pagada. Han influido para que la historia nacional oculte las desigualdades estructurales que generan la pobreza en el país. Han definido que los pensa de estudios obstruyan la posibilidad de pensar de manera crítica. Han cortado la creatividad irreverente de la población joven, moldeando viejos y viejas de corta edad. Convirtieron la cultura popular en folklore postmoderno para estampas y postales turísticas. Niegan el vínculo directo de las poblaciones indígenas que actualmente ocupan los territorios rurales del país con los mayas del periodo clásico.

Son dueños de los medios de comunicación y en nombre de la libre expresión del pensamiento mantienen a las masas alejadas de la realidad concreta y de sus causas. Ocultan las voces de la población. Hacen todo lo posible por impedir que las y los portadores de esas voces se conviertan en sujetos políticos capaces de construir un proyecto de nación viable y multiidentitario.

Hoy avanzan en sus planes económicos y políticos al amparo de gobiernos pusilánimes. La agenda nacional de competitividad es el único proyecto sectorial que tiene avances significativos en su implementación. ¡Claro, es su proyecto! Tienen las fauces devorando tierras en la Franja Transversal del Norte y en lo que será en unos años el Canal Seco Interoceánico. Se atoran, vomitan y vuelven a atragantarse con petróleo, níquel, oro y plata sacados del Corazón de la Tierra.

Se aferran con todas sus garras a la negativa, de hacer en el país, reformas fiscales, agrarias, educativas, de justicia o de cualquier otra índole que ponga en peligro su manía compulsiva de explotar, extraer y amontonar. La democracia es un panfleto y una burla. Son dueños de los monopolios en el agro, en el comercio, en la banca, en la industria, en las comunicaciones, en el mercado de partidos políticos, en el mercado de iglesias y sectas, en la prostitución de jueces y abogados.

Ellos son culpables, hay que condenarlos.

1 comentario:

Sergio ARM dijo...

son culpables... hablan de transparencia, exigen descaradamente combate a la evasión fiscal, y ellos son quienes sobornan y compran a los funcionarios y a los políticos, ellos son quienes evaden al fisco... culpables, que la gente no voltee a ver al corrompido, que vea al corruptor, al que le pone precio a la dignidad y se aprovecha de su posición, aquellos que compran lo que se les pone enfrente, sin importarles el derecho de la gente... culpables, claro que sí, y se disfrazan de pulcros exigiendo cuentas claras, así como ellos ponen en la palestra el accionar del gobierno y el manejo de fondos públicos, que se ponga en la palestra sus nombres y apellidos, que se sepa que ellos son los que torturan las finanzas públicas y se frotan las manos cuando se habla de más endeudamiento, pues ellos, dueños del sistema bancario, prestan el dinero al Estado, que a su vez le paga las "obras" (mal hechas) por las empresas de la misma oligarquía, ganan doble, intereses y en sus negocios... desahogo, sólo desahogo nos queda pues...