sábado, 10 de octubre de 2009

Los Indios Chorotegas

Al norte de Nicaragua reproduce sus formas de vida el pueblo chorotega. Un proceso de recuperación identitaria.




El maíz mesoamericano aparece en manos de la mujer telpaneca


Ancianos y ancianas, se van constituyendo nuevamente como la autoridad comunitaria. Adelante la lucha del pueblo Chorotega, que es la lucha de los pueblos originarios del mundo.




sábado, 3 de octubre de 2009

FELÍZ DÍA DE LA NIÑA



¡Ayer celebramos en casa el día de la niña, pues allí vive una niña! Hablar de manera diferenciada sobre niños y niñas, no es concesión al lenguaje o sólo reivindicación de género. Una celebración como ésta, además de la alegría que produce, debe llevarnos a meditar sobre los diversos problemas que niños y niñas enfrentan: menos áreas verdes, mercantilización de los espacios de diversión, violencia intrafamiliar, desnutrición crónica y aguda, exposición permanente al bombardeo mercadotécnico que promueve consumismo, deficiente educación pública o privada que adormece la conciencia y creatividad infantil, el racismo cotidiano, entre muchos otros. Debemos agregar a nuestra reflexión el hecho de que las niñas, por su condición de edad y por su condición de ser mujeres, están expuestas a peligros y abusos diferenciados a los que están expuestos los niños.


La sociedad asigna roles a futuro desde la niñez. Claro ejemplo son los regalos que tías, abuelos, amigos, padres y madres, hacen en estos días festivos: a niños se les obsequian carritos y a niñas se les dan muñecas o trastecitos. Las muestras de cariño se convierten en una amenaza para el futuro de las niñas pues se les destina un mañana enclaustrado en el espacio doméstico. Esta condena pasa desapercibida para quien entrega con amor los “inofensivos juguetes”.

Otros problemas diferenciados se relacionan con el trabajo forzado infantil. Más de 200 millones de niños y niñas son obligados a trabajar en el mundo. Para las niñas el trabajo infantil significa, en muchos casos, prostitución forzada. En Brasil existían en 2003, alrededor de 500 mil niñas prostituidas. En Guatemala la realidad no escapa de este flagelo.

En relación a la violencia intrafamiliar: madres, niños y niñas sufren, en silencio, golpes, insultos y degradaciones. Los abusos sexuales llegan principalmente a madres e hijas.


Atender los problemas de niños y niñas es la mejor prevención que la sociedad puede hacer para no replicar los problemas que hoy enfrentamos. Construir un país diferente (sin violencia, racismo u opresión de ningún tipo) es posible partiendo de la educación que hoy construyamos. Una muestra de lo que hacemos mal en escuelas y colegios es cuando, a través de canciones o actos para el día de la madre, la niñas cocinan un pastel mientras los niños pelean como superhéroes contra monstruos de televisión. Se trasmite la idea de que las mujeres son para la cocina y los hombres deben ser machos que muestran su hombría con golpes. Golpes que, en la práctica, son contra quien ponga en peligro su poder y dominio, aunque sean las mujeres, hijos e hijas con quienes conviven. El círculo de la violencia se reproduce en estos juegos, cantos y obras de teatro.

El mundo de los libros puede generar nuevos hombres y mujeres si sus contenidos son diferentes. Los niños y niñas se ven sorprendidos por el mundo de colores, formas, texturas, personajes e historias contenidas en los libros. Si dentro del útero materno se escuchan historias y desde los primeros meses de vida se reciben estímulos provenientes de libros, muy probablemente en los años de infancia, juventud y adultez los libros serán nuestros acompañantes. Regalar libros seleccionados cuidadosamente es una buena opción para demostrar amor.


Celebremos los días de la niña y del niño alejándonos del consumismo. No más hamburguesas, ni regalos de muñecas anoréxicas o muñecos de matones a sueldo. Apostemos por una educación no sexista y salgamos de las trampas que la historia nos ha puesto a los que fuimos niñas o niños hace ya algunas décadas.

Recomendación: En el Teatro de Cámara del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias se encuentra en escena la obra titulada La Edad de la Ciruela. No dejen de asistir pues en el marco de una gran actuación y dirección, el contenido de la obra da para aprender y disfrutar. Una obra diferente para construir humanidad.


Publicado en Diario La Hora, 02 de octubre de 2009

jueves, 1 de octubre de 2009

EL BENDITO MAÍZ

Neruda en su Canto General habla de las matas de maíz como "lanzas verdes con puntas de fuego".


En lo más alto de la planta, el fuego que perpetua la especie humana, genera el alimento y la esencia de los hombres y mujeres de maíz.


Doblar el maíz: sabiduría ancestral


La milpa: desarrollo tecnológico mesoamericano. Diversidad y complemetariedad de especies reunidas en un espacio altamente energético. Acá el frijol y el maíz creciendo solidarios. Uno aporte sostén y el otro contribuye con nitrógeno.


Mañana es la fiesta de la cosecha en Mesoamérica. La vida se renueva en los ciclos del maíz. Llega ya la tapizca. Mientras tanto, hoy por la noche debemos descansar...

jueves, 20 de agosto de 2009

REFLEXIONES EN CARRETERA

La muchacha maneja su viejo automóvil por la carretera de Sanarate a Jalapa. Su juventud le permite estar alerta a todo lo que en el camino encuentra. Actitud de asombro ante la vida que a muchos se les apaga con el paso de los años.

De pronto encuentra en medio del camino un tumulto de zopilotes peleando por desgarrar carne de algún esqueleto. El grupo de aves era más grande de lo normal. Tanto que no dejaban espacio para el tránsito vehicular. Frena y avanza lentamente con dificultad pues la pelea que tienen las aves por la comida es feroz y prestan poca atención al peligro del paso de carros y camiones. Como era de esperarse, un zopilote ha sido alcanzado por las llantas de un viajero anterior. A la par del ave caída se encuentra el cuerpo enorme de una yegua que era destajado por los picos afilados de las aves. Rara cosa para ser vista a plena luz del día en medio de la vía. ¿Dónde mueren generalmente los caballos? ¿Su carne es comestible para el ser humano? Se preguntó la joven.

Más adelante, en los cerros luego de pasar por Sansare, divisó un paisaje que había encontrado en cientos de lugares del país. Es común, tanto en los parajes de Tucurú, Salamá, Cotzal, El Rodeo o Yepocapa, la vista de altísimas montañas sembradas hasta la mitad de su elevación, o más allá, con la milpa campesina. En el camino que sigue nuestra viajera divisa a orillas de la carretera a decenas de niños y niñas morenas con la carita triste y la pancita abultada por la falta de comida. ¿Qué es esta realidad que nuestras familias en la ciudad no nos enseñan? se preguntó dolida y apesadumbrada.

Desde hacía unos años ella asegura que la gente no es pobre por que sí, sino que es gente empobrecida por la estructura de dominación de unos grupos sociales sobre otros. Las lecturas que en la universidad realizó de autores como Figueroa Ibarra, Castellanos Cambranes o Palma Murga, le fueron exponiendo en el papel, una realidad injusta que ahora, a sólo cincuenta minutos de la urbe, se topa de narices bruscamente. Y en ese momento llora.

Llega al hotel en Jalapa. Se instala en una habitación y encuentra que no hay televisor con que alejarse de la vida real. No hay más remedio que dedicarse a reflexionar. El bullicio en las calles es contagiable pues es semana de la feria titular. Sin embargo el contagio no llega a la voluntad de nuestra viajera quien piensa sobre lo injusto de la realidad agraria: ¡Con razón siembran en laderas!

Cada vez está más convencida que la idea de reformar la Constitución de la República, es necesaria. En definitiva, es absurda la propuesta del grupo Proreforma pues quieren reducir los pocos espacios democráticos que existen; pero si es necesario asentar una nueva constitución nacional que reafirme que el país no es sólo de los que nos llamamos guatemaltecos y vivimos en las ciudades o de los que tienen grandes negocios, pues hay millones de personas que tienen otras naciones constituidas por miles de años: la nación k’ich’e, la kachiquel, la q’eq’chi, la xinca y tantas otras. Una constitución que refunde el Estado multinacional y establezca la realización de reformas agrarias: pasos iniciales hacia la vida plena para los pueblos.

Nuestra viajera recuerda que hace 100 años inició la revolución mexicana, esa que presentan en las películas de Emiliano Zapata, Pancho Villa y Altagracia Martínez (Adelita), que forjó una clase campesina con poder, una reforma agraria de largo alcance y el crisol de una sociedad mestiza que valora los elementos indígenas de su ser.

Habrá que completar la reflexión de nuestra amiga agregando que hay procesos populares profundamente democráticos en el sur del continente que están refundando los Estados para garantizar y construir el buen vivir.

domingo, 9 de agosto de 2009

Un Tor trix de maíz, ¡por favor!

Año del centenario de la Revolución de Octubre de 1944 en Guatemala. Hoy por la mañana salí de casa, situada a media cuadra del comedor de la Canche. Pasé preguntando si tenía tortillas. Hoy día es caro comer tortillas; un tanto más que comer carne o pescado. Me puedo dar el lujo de pedirlas, es fin de mes. La Canchita contestó que tendría tortillas hasta dentro de dos semanas ¡si Dios nos da vida y nos manda unas libritas de maíz! No hago caso a su plegaria. Admiro por un momento esas manos de abuelita cocinera de toda la vida. Le pido unos frijolitos con cebolla y un platito de revolcado recalentado.

Regreso a la calle. Recorro varias cuadras. En cada esquina donde hubo tortillería alguna vez, hoy encuentro panaderías, alquileres de computadoras y comedores solidarios donde sirven avena y atún enlatado. Todo menos donde comer, oler o si quiera ver maíz. De quince años a la fecha el maíz escaseó y encareció día tras día, año con año. La gente que vivía en el campo se vino a la ciudad. Llenó de pobreza (estructural) los campos de futbol y los barrancos urbanos. ¡Escándalo e incomodidad para los causantes (estructurales) de esa pobreza! Ocuparon primero los cerros al lado del puente del Incienso y las áreas verdes en zona 21, por un momento se fueron a Villa Nueva y Petapa. Veinte años después tomaron el Parque La Democracia, Cayalá y el Campo de Marte. En el área rural no quedo más que el 12% de la población. El poco maíz que producen las comunidades, lo comen ellos, ellas y sus familias. Si nosotros queremos tortilla debemos pagar mucho a las comunidades; pareciera que se están cobrando todo ese trabajo agrícola que durante 600 años las ciudades no le pagamos al campo. Cobrando, con justicia, esa deuda histórica.

El Petén e Izabal formaron la República Independiente de La Palma y su cosecha de granos la venden a otros países, no a la Guatemala del Sur. El maíz importado de Estados Unidos, dejó de venir hace un cuarto de siglo. El nuevo país más poderoso del mundo controla la producción de alimentos básicos. Está del otro lado del mundo y no vuelve la vista a esta región pues somos un mercado pequeño.

El gobierno trató, una década atrás, de recuperar la producción de maíz. Confiscó cientos de caballerías en zonas cañeras de la Costa Sur, a pesar de la oposición de la clase terrateniente. La presión de los más de 29 millones de hambrientos de la clase trabajadora, desempleada y empobrecida fue más fuerte que el poder de la oligarquía agraria. Las ciudades de Santo Domingo Suchitepéquez, Jalpatagua, Santa Lucía Cotzumalguapa, Quetzaltenango y Guatemala, las más grandes del país, se manifestaron por más de dos meses continuos. El gobierno obtuvo las tierras, pero no logró encontrar la semilla adecuada. Los suelos en todo el país son totalmente irrecuperables. Los transgénicos y fertilizantes químicos acabaron con la fertilidad y equilibrio biofísico del suelo. La semilla buena de maíz, crece aún en las montañas donde pocas manos campesinas cuidan de ella.

Me dejo caer en una de las bancas del parque, bajo la sombra de la Ceiba 2 mil 235 (no quedan más que 2 mil 300), me pregunto en qué momento se nos escapó la vida de las manos. Veo atrás en el tiempo y parece tan obvia la forma en que nos destruimos. Ahora sé que la carrera de acumulación capitalista acabó con la tierra, esa que los maya kiche' llaman Madre Tierra.

Mientras me levanto de la banca, con miedo de mis vecinos y vecinas que a la vez temen de mí; con pavor de los cuatro tipos que están parados en la esquina con escopeta en mano, custodiando un camión cargado con vegetales y agua potable; mientras un niño se quita del pie descalzo un chaye del tamaño de mi pulgar; destapo una bolsita de papel reciclado llena de Tor trix; me llevo un puño de frituras a la boca y me pregunto si alguna vez esta comida chatarra fue hecha de verdadero maíz.

Tarde de circo con libertad